SAFARI POR TANZANIA: UN VIAJE, UNA AVENTURA…UN EXPERIENCIA QUE TE CAMBIA LA VIDA

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Instintos, impulsos y decisiones…

Cuántas veces nuestros instintos, impulsos y decisiones nos han hecho dudar de nuestros actos. Todos esos pensamientos: ¿Estás seguro?, ¿No será muy peligroso?, ¿Y si es un error? Entonces te lías la manta a la cabeza y con voz trémula te dices a ti mismo: Yo puedo con esto y mucho más.

Todas estas preguntas y dudas son las que tu cerebro elabora delante de «lo desconocido». Tendemos a protegernos de lo ajeno, lo extraño, lo  diferente… La sociedad capitalista y patriarcal en la que nos hemos criado, nos ha enseñado a relacionarnos así, desde la desconfianza. Y vivimos así en nuestro pequeño “mundo”, desconfiados.

Estamos rodeados de grandes luchadores, revolucionarios, inconformistas; Karl Marx, Che Guevara, Gandhi; y luego estamos “nosotros”. Esa parte de la población, a la que nos han dado ya toda nuestra vida de manera esquemática, con algunas variaciones a escoger «voluntariamente».  Pero, ¿qué pasa si no nos conformamos con esto?

Un día decidí que quería hacer algo diferente, ser diferente, así que sin quererlo ni beberlo la vida me ofreció participar en un proyecto social; y que conste que soy la primera que está harta de llamadas de teléfonos desconocidos, que al descolgar te encuentras con personas que te quieren vender “un mundo maravilloso”. Harta de las ONGS y sus trapicheos enterrados en fotografías de niños malnutridos y moribundos, pidiendo un plato de sopa.  No obstante, ni en mil millones de años hubiese imaginado que mis decisiones me llevarían a poner mi granito de arena, e intentar mejorar todo lo que esos grandes “Lobis” y empresas multinacionales están destrozando con su infinita ambición de poder. Así que, de modo independiente junto a mi socio, un guerrero Massai, que conocí en mi primer viaje a África,empezamos a soñar con un proyecto social responsable para la recuperación de la olvidada población Tanzana.

No es nuevo que el gran continente africano es usado como si fuera el bolso de “Mary Poppins”, solo se abre para sacar cosas de él, para poder satisfacer nuestras necesidades. Pero resulta que África no es un país mágico que se regenera con una pócima o una canción. Todos somos conscientes de ello, aunque con nuestras ajetreadas vidas, las prisas y la presión de la rutina europea, es muy difícil pararse a pensar en ello. Todos hemos oído frases como: pues como si aquí no hubiese problemas, o y ellos que hacen por nosotros… en fin. No con esto quiero potenciar los viajes de “voluntarismo” que ahora están de moda, ofreciendo al viajero, “el gran salvador blanco”, a ir dos semanas y realizar varias acciones solidarias a modo de ayuda. Esos actos, tienen más impacto en el ego del viajero que en el terreno. Si se quiere er, hay fque hacerlo desde su punto de vista, con sus propias herramientas no con las nuestras, pero ya hablaremos en otro post de este tema.

Simplemente quiero poner de manifiesto mi gran experiencia, la que me saco de mi «idealizada seguridad europea» y me llevo aventurarme por este extraordinario continente, descubrir todo lo que nos ofrece y del que sabemos tan poco. Pero bueno creo que debería empezar por el principio…

Hogar dulce hogar!

No habéis tenido nunca esa sensación de llegar a un nuevo país o ciudad y pensar:

Podría vivir aquí perfectamente!

Luego, regresas a tu casa y sigues haciendo tu vida cotidiana, ya que como en casa en ningún sitio, o eso dicen. Pero ¿qué pasa si vas a visitar un país diferente y te das cuenta que ese es realmente tu hogar?

Esa es la sensación que me produjo Tanzania, África, (y por lo que mis expedicionarios me han contado, a ellos les ha pasado lo mismo al volver a su hogar). Lugar del que volví totalmente enamorada y donde encontré realmente mi sitio en este mundo tan dichoso

He estado divagando mucho sobre si escribir el blog o no, pero pensé   ̶  Aida, seguro que hay muchas personas que han vivido situaciones similares, momentos que cambian la dirección de sus vidas  ̶  . Total, que he decidido escribir y compartir con los interesados y a quien les pueda servir de ayuda mi safari por Tanzania, una gran aventura y proyecto de vida.

De dónde venimos y a donde vamos

Todo el mundo tiene una historia ya recorrida, unas decisiones tomadas que te llevan, sin tu darte cuenta, hacia las situaciones menos insospechadas. Mi historia no es nada del otro mundo, en realidad, es de lo más común.

Me llamo Aida y vivo en Terrassa, una ciudad próxima a Barcelona, aunque me crie en un pueblo llamado Viladecavalls. En casa siempre hemos convivido con muchos perros, gatos, gallinas, conejos, cabras, pavos… en fin un pequeño zoo. Así que siempre he tenido especial predilección por todos los seres vivos. El amor por los animales ya me viene de familia, en casa siempre nos han gustado. En muchas ocasiones he ido hacer observaciones ornitológicas con mi tío, en diferentes parques de Catalunya.

Soy la chica rara del grupo de amigos, la que le da la vuelta a los escarabajos  para que no se mueran ahogados por la presión de sus propios órganos. No puedo imaginar muerte más contradictoria, morir asfixiado por tus órganos que en teoría te dan vida… en fin.

Trabajaba en el laboratorio de urgencias del Hospital de Terrassa, siempre de guardia y en turno de noche, permitiéndome distanciarme un poco de la rutina “de la típica jornada laboral”. Nunca me ha gustado tener un horario “normal”, un trabajo “normal” ni una vida “normal”. Me  encanta lo diferente, lo extraño, lo ajeno… creo que es magnífico.

Siempre he observado a las personas haciendo sus vidas, como siguiendo un camino ya preparado o puesto ahí para ellos. Pero yo he sentido la necesidad de separarme y descubrir rutas nuevas, preguntándome cuándo y cómo hemos llegado hasta aquí.  

Siempre he tenido gran interés por nuestra historia, nuestros orígenes. Como hemos evolucionado tras tantas culturas y tradiciones de un mismo ancestro común. ¿Cómo podemos ser a la vez tan diferentes y parecidos?

Esto me llevo a rehacer mis  estudios nada más ni nada menos que a los 33 años. Llena de dudas e incertidumbre me matricule en el grado de Antropología i evolución humana de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Como trabajo el 100% de la jornada laboral me era imposible asistir de modo presencial a las clases, así que escogí estudiar a distancia.

En mi segundo año de universidad (correspondiente aún a primero de carrera, ya que cada año me matriculo a la mitad  de las asignaturas, y donde actualmente estoy realizando el tercer año de universidad), conocí a un profesor que se ha convertido en un pilar de mi vida, mi “Indiana Jones” particular y transferible (a regañadientes). De hecho en mi móvil lo tengo guardado como “Indi” haciendo honor al gran personaje que todos los arqueólogos o antropólogos admiramos de un modo u otro.

El principio de todo

Ese fue el principio de todo. Así que me embarque en una expedición antropológica y naturalista. El Safari por Tanzania me permitió conocer ese maravilloso país, descubrí su gente, cultura (visitando e interaccionando con las tribus: Hadzabe, Maasai, IracK, Chaaga, Sandawe), animales (safaris diarios) y yacimientos arqueológicos (Olduvai George), para mí un sueño hecho realidad.

Y ahora con los años, mira por dónde la vida me ha llevado a unirme a la empresa Small World of Travellers, que me brinda la oportunidad de poder mostrar a todos esos viajeros curiosos, expedicionarios empedernidos, personas que buscan otra manera de viajar, estos maravillosos Safaris a modo responsable y sostenible. Y con ello que tengan la oportunidad de hacer un viaje, una aventura… na experiencia que te cambia la vida.

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